Electrofreno: Sistema de bloqueo del motor de una persiana que impide su movimiento cuando esta está parada en cualquier punto de su recorrido. Actúa como elemento de cierre por sí mismo, sin necesidad de otros elementos accesorios (como cierres de seguridad.)
Motoreductor: O motor coaxial (alrededor del eje), consiste en un equipo formado por el motor en sí, que lleva una corona con un engranaje a la que se sujeta la persiana y de la cual tira, un cuadro de maniobras que regula las subidas y bajadas y algún elemento de accionamiento, bien llave, pulsador o un emisor de radio (mando) que hace más cómodo y seguro su accionamiento.
Persiana enrollable: Puerta de uso frecuente para la mayor parte de los bajos comerciales. Consiste en una estructura formada por lamas encastradas unas con otras, un eje metálico que lo forman un tubo de diámetro variable generalmente 48 mm, dos o más poleas y muelles que se encargan de contrarestar el peso de la persiana. Se desplaza verticalmente por unas guías que estan empotradas en los laterales.
Polea: Disco de nylon con un orifico en el centro por el que pasa el eje y un encastre para el muelle que le da fuerza y sobre el que se enrolla la persiana.
Puerta abatible: Puerta que se desplaza de la posición vertical a la horizontal por medio de guías, calbes, cadenas, muelles o contrapesos. Se usa preferentemente en las naves industriales, aunque también son utilizadas en los garajes de viviendas unifamiliares.
Puerta de ballesta o reja extensible: Puerta formada por perfiles de acero galvanizado o lacado móviles cruzados en aspa que permiten recoger lateralemente la puerta para permitir una visión amplia del interior del local cuando está cerrada.
Puerta batiente: Es la puerta más utilizada en los garajes de las comunidades. Se desplaza hacia un lado sobre bisagras. Suele ser de chapa galvanizada de diferentes modelos. Por lo general va motorizada con un brazo hidráulico o electromecánico.